Pedimos URGENTE la Reglamentación de la LEY para Celíacos

Pedimos URGENTE la Reglamentación de LEY para Celíacos aprobada el 16 de Agosto de 2018 presentada por Sergio Abrevaya.

Hace un año se aprobó la ley para que Celíacos e Intolerantes al Gluten puedan comer en restaurantes de la Ciudad de Buenos Aires sin poner en riesgo su salud. La Agencia Gubernamental de Control aún no la reglamentó. Ayudanos a que nos escuchen #ReglamentaciónYA

POR QUÉ NO PODEMOS SER CAMBIEMOS

Y VAMOS POR UNA CONFLUENCIA SOCIALDEMÓCRATA EN ARGENTINA

1. Porque la Coalición de gobierno, -liderada en exclusiva por el PRO-, no cree en la política ni en el estado; ha rechazado un pacto social y no ha cumplido ninguna de sus promesas electorales.

2. Porque aumentaron en 2.2 millones de personas pobres como consecuencia del desastre de su política económica. Nos dicen que hay que crecer para repartir, nosotros decimos que hay que repartir si queremos crecer. El crecimiento debe tener una base moral, sobre todo si reconocemos que el principal problema, junto con la pobreza, es la desigualdad. No resolvieron ninguno de los problemas que tenemos, los que subestimaron, -como la inflación-, y demostraron impericia, falta de ideas e insensibilidad para resolver los aumentos de tarifas.

Porque creen en una sociedad de pobres contenidos con impuestos de la clase media, pero donde nunca se toca a los que más tienen y pueden. Y tampoco construyeron una empatía ética para alivianar la carga de lo que sufren.

3. Porque creemos en una integración inteligente con el mundo, reduciendo la dependencia, la vulnerabilidad y el endeudamiento, en modelo de desarrollo con eje en la sociedad-naturaleza, donde se atiendan las necesidades presentes y de generaciones futuras. Y ellos han hecho exactamente lo contrario y hoy el 20% de nuestros ingresos van al pago de intereses de la deuda, superando el presupuesto destinado a salud, educación o ciencia y técnica.

4. Porque defendemos la educación como un derecho humano y social esencial y ellos lo ponen en la columna de las mercancías o de los gastos. Defendemos la escuela pública y la universidad como parte de un proyecto de país que asegure igualdad de posibilidades a todas las personas, para el acceso a un empleo de calidad.

5. Porque sin atender las problemáticas de trabajadores y pymes, aprueban compensaciones económicas a sectores agropecuarios, mineros, financieros y a los concesionarios viales. Aquellos sostienen el empleo y son perseguidos por los organismos de recaudación que no van igual contra los grandes evasores.

6. Porque descalifican las protestas sociales sin analizar causas y promueven la represión, la mano dura y que se armen los que quieran. La seguridad debe ser garantizada por el estado. Ellos condecoran al policía que mata por la espalda y nosotros consideramos que es un crimen.

7. Porque pasaron más de tres años. No reformaron la ley de ética pública, no resolvieron sino que aumentaron los conflictos de intereses y los negocios de particulares con el estado. No son lo transparentes que prometieron y pusieron al área anticorrupción en un ridículo lugar de dependencia de los mismos funcionarios que deben controlar.

Sobran las razones por las que nunca podríamos compartir una coalición con Cristina Kirchner o con quienes siguen sosteniendo su liderazgo (por convicción o por conveniencia), porque ellos nos hundieron en la mezcla de pobreza, aislamiento y corrupción. Y porque no promovemos una vuelta al pasado. Argentina necesita una verdadera alternativa. Y eso no es sumándose a la grieta sino confrontando con ella. Superando esa falsa opción binaria (Un buen negocio electoral con efectos perversos para la Nación).

No somos ni seremos parte de esa grieta. Estamos fuera de ella promoviendo una confluencia socialdemócrata para un país mejor. Y como tales, como expresión de los muchos argentinos y argentinas que tampoco quieren volver a correr el riesgo de caer en ese abismo, tendremos una expresión electoral este año, que no será ninguno de los términos que expresan Cambiemos ni el kirchnerismo.

MARGARITA STOLBIZER
SERGIO ABREVAYA

El Estado debe intervenir ya para frenar la inflación

03/09/2018.
El gobierno debe sentarse con todos los sectores políticos y de la economía. La emergencia en la que estamos lo obliga a buscar con urgencia: a) frenar el traslado de devaluación a los precios, b) frenar la ansiedad de salvar los ahorros en dólares.


El gobierno fue el mayor promotor de la inflación aumentando de manera descomunal las tarifas de servicios, de la de la empresa estatal Aguas Argentinas y del transporte; combo que impactó en toda la economía interna. Hoy importa frenar esas subas, y en lo posible bajar las actuales, para empezar a construir una barrera entre la depreciación del peso frente al dólar y lo que los argentinos debemos afrontar en la economía de todos los días.

El gobierno tiene que ocuparse de la economía interna con más urgencia que del frente internacional. Se tiene que preocupar por los precios y la economía real de quienes tienen que pagar sus cuentas. Si atiende con prioridad esas preocupaciones tiene la oportunidad de demostrar que escucha y recuperar algo de la confianza que perdió.

El nuevo valor del dólar permite restituir el valor de las retenciones a las exportaciones primarias sin causarle perjuicio económico al campo, al tiempo que debe instaurarse la obligación de liquidar divisas antes de los 180 días.

No se puede seguir vendiendo dólares a la especulación o a la desesperación. Se deben dar señales muy fuertes de que el peso vale en la economía interna, y no se deprecia frente a lo que tenemos que pagar todos los días. Y eso se hace recomponiendo paritarias y frenando la suba de precios. Puede inyectar más pesos en el mercado, con su espalda financiera ante el nuevo valor que licúa el déficit del Ejecutivo. Sin embargo, es necesaria la reactivación de la economía real que solo se logra equiparando la pauta salarial a la inflación.

Si el estado, primer formador de pesos con tarifas, detiene su inflación, puede sentarse con las alimenticias a exigir lo mismo, y así sector por sector: dialogar con cada sector productivo para contener el impacto del nuevo valor de la moneda a lo que exclusivamente influye en el costo de los productos de manufactura argentina.

El Banco Central informó que en julio se vendieron 3900 millones de dólares y se fugaron 4400. Hace falta que el Banco Central opere urgente en el sistema financiero y obligue a bajar las tasas usurarias que triplican la inflación en las tarjetas de crédito. También debe solicitar a los países destinatarios los nombres de quienes recibieron dólares en forma de depósito o compras en los últimos dos años, para gravarlos a límites casi confiscatorios. En un año regalaron más de 30 mil mi­llo­nes de
dó­la­res, superando el rescate hasta ahora del FMI. La única medida que se les ocurrió fue triplicar las LEBCAS que nos heredó CFK a tasas del 60%.

Los K en el 2008 promovieron la fu­ga de 24 mil mi­llo­nes de dó­la­res con un dólar que atesoraron mas de un mi­llón de ar­gen­ti­nos, o los viajes a dólar bajo de los dos Gobiernos de CFK, con su consiguiente devaluación del 230% entre 2012 a 2015. En las dos fórmulas rematamos dó­la­res baratos que resultan necesarios para la ac­ti­vi­dad
eco­nó­mi­ca.

Del 26% de pobres del Gobierno anterior pasamos al 34% y sin inversiones, resultando un país inviable que convive con la inmoralidad de casi 400 mil mi­llo­nes de dó­la­res de ar­gen­ti­nos que fugaron de la economía argentina para ser colocados en el exterior. Se debe imponer una nueva legislación, como en los países del primer mundo que regule la salida de la moneda extranjera, con gravámenes. Pero sobretodo es el precio el que la desalienta.

Las empresas de energía han vuelto a ganar millones, así como los bancos no pararon de acumular ganancias, mientras que la Argentina y los argentinos estamos al borde de la peor crisis económica de los últimos años. Debemos echar manos a la teoría del esfuerzo compartido de la Corte Suprema en 2002, por la que los grandes ganadores se empezarían a hacer cargo de parte de esta crisis.