
Discurso de Margarita Stolbizer en la Asamblea Unión Interparlamentaria
La violencia extrema que es el femicidio es la consecuencia de la falta de atención oportuna y eficaz de las señales de violencia, muchas veces por la falta de capacitación de los efectores que las reciben en ámbitos administrativos, judiciales,policiales.
En Argentina, según informe de la organización La Casa del Encuentro, una mujer muere cada 30 horas por violencia de género. Es necesario, reaccionar, capacitar para poner freno.
Para eso hay que discutir como empoderar a las mujeres. Y para eso las leyes de cuotas permiten una nueva agenda sobre temas de género.
Argentina cumplirá el año próximo 20 años de su ley de cupos, que impuso un mínimo del 30% para diferente sexo, con una buena reglamentación que dispone cada dos del mismo sexo, uno de otro, en las listas que deben presentar los partidos políticos de manera obligatoria.
La discusión es de poder, como empoderar a las mujeres para mejorar su condición. Y por eso el cupo no puede ser un techo sino un piso para alcanzar representación igualitaria. Y no puede ser un fin en sí mismo, sino un instrumento para que las mujeres que llegamos a lugares de representación y decisión, ayudemos a cambiar la situación de otras que no llegan o no tienen voz.
La otra cuestión es dotar a las mujeres de su autonomía económica financiera para que puedan efectivamente ejercer sus derechos integralmente, vinculados con la salud, con el trabajo.
El desafío es para nosotros, mujeres y hombres de la política y de los parlamentos del mundo, para hacer de nuestra representación un mecanismo eficaz para transformar estructuras injustas y alcanzar la meta de la igualdad en derechos, condiciones y oportunidades.
