El partido GEN pide al Gobierno Nacional que los aumentos de gas, luz y agua para actualizar tarifas sean de forma progresiva o con tope por categoría. Sabemos que el atraso tarifario es parte del déficit que dejó la gestión anterior, pero su corrección tiene un aumento mayor al anunciado en febrero. La inflación frenó su crecimiento desmedido pero a costa de una fuerte recesión, con sectores del trabajo formal e informal sin recomposición de lo que ya les quitó la inflación pasada y la licuación de jubilaciones.
Venimos de un periodo en el que la pobreza alcanzó a la mitad de la población, con una inflación de casi el 200% anual, aún con las tarifas que se encontraban pisadas y atrasadas. Trasladar al consumidor los costos de la errónea política de subsidios de gestiones anteriores es injusto y corregir en poco tiempo esa situación arrastrada por años es una bomba de tiempo.
El Gobierno debe proteger a los sectores que peor la están pasando y explicar qué se hará con aquellos de ingresos más bajos y sin posibilidad de pagar el aumento. Este golpe lo sufren también comercios, pymes e industrias que reciben facturas con aumentos desmedidos, complicando su posibilidad de crear trabajo genuino. Por el contrario, si se les recargan incrementos de más del 300%, peligra su supervivencia.
La quita de subsidios, para salir del déficit tarifario, debe hacerse en forma progresiva de actualización, para que la demanda pueda absorber los aumentos permitiendo un mínimo de recuperación del poder adquisitivo y la actividad económica.
