
Desde MUJERES DEL GEN continuamos una serie de reportajes a diferentes dirigentes y militantes, para dar mayor visibilidad al trabajo que viene realizando cada una, conocer sobre sus historias de vida e ideas. Hoy, en nuestra octava entrega:
María Florencia Andrada
Nació en democracia y es una de las jóvenes promesas del GEN.
Congresal nacional y vicepresidenta del partido en Quilmes
Nació el 7 de diciembre de 1984, en Bernal, partido de Quilmes. Es hija de Ricardo y Norma, y un poco también de José, esposo de su mamá, desde hace 25 años. Tiene además una hermana más grande, está casada con Toti, con quien se conoce hace 14 años. Juntos tienen un hijo de un año y medio, Ciro.
Realizó sus estudios primarios en el Instituto República Argentina y sus estudios secundarios en el Colegio Privado Félix Bernal. En 2008 se recibió de Licenciada en Ciencia Política en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y en 2013 finalizo la Licenciatura en Comercio Internacional en la Universidad Nacional de Quilmes (UNQUI).
Además de sus estudios formales, tiene numerosos cursos de Teoría del Estado, Política Nacional e Internacional; sumado a varias ponencias internacionales sobre políticas juveniles.
¿Cómo fue tu acercamiento a la política?
El 2001 fue un antes y un después en mi vida. La gente proclamaba «Que se vayan todos». Estábamos frente a una fuerte crisis de representación pero también económica y social. Esto despertó mi interés en conocer la historia, por eso empecé a estudiar Ciencia Política y luego, a involucrarme en el terreno social, ayudando a los que más lo necesitaban, para continuar con mucha pasión, construyendo desde la militancia partidaria.
Siempre pensé la política como herramienta de cambio. El camino de la militancia, para modificar desde lo más pequeño o cercano como fue luchar por agregar algunas materias de verano en mi carrera universitaria; hasta algo más grande y profundo: pensar en una reforma educativa integral en el caso que seamos gobierno.
¿Cómo y por qué te integraste al GEN?
Empecé a militar en el Partido GEN, casi desde su creación. Si bien en mi casa siempre se habló de política, no tengo ningún familiar político, por lo que fui de a poquito entendiendo, conociendo y, por supuesto, creciendo como militante dentro de la estructura partidaria. Del GEN me atrajo el espectro político de centroizquierda al que pertenece y, por supuesto, la figura de Margarita Stolbizer, ejemplo de mujer honesta, capaz y conocedora de la realidad como pocos políticos de nuestro país.
¿Cómo es Quilmes?, ¿Cuáles son sus principales problemas, ¿Cómo actúa el gobierno actual y los anteriores?, ¿Cómo trabaja en GEN en Quilmes?
Quilmes es muy grande (más de 600.000 habitantes) y muy heterogéneo. Por tanto, las necesidades y los reclamos de los vecinos son muchos y variados. Si bien venimos de 12 años en caída libre, ahora nos encontramos ante un gobierno que parece no arrancar con la gestión. Creo que después de más de un año de estar en el poder, no se pueden excusar de la herencia recibida. Hay salitas sanitarias sin insumos, hay barrios enteros sin asfalto y sin cloacas, hay un grave problema de inseguridad a lo largo y ancho del distrito -pese que fue aprobada la emergencia en seguridad el año pasado-, entre tantos otros problemas. Frente a esto, el gobierno de Martiniano Molina sigue haciendo la plancha.
Nosotros como Partido, recorremos el distrito, escuchamos a los vecinos y conocemos sus necesidades. También ayudamos, en la medida de nuestras posibilidades.
Entendemos que para gobernar, es fundamental conocer de primera mano cuales son las necesidades de los quilmeños para establecer prioridades. No creemos que ahora se gobierne de esta manera.
¿Por qué formas parte del Grupo de Mujeres GEN?
Entiendo que de a poco se tiene que ir generando un cambio cultural que incluya a las mujeres; en la sociedad en general y al interior de los partidos políticos en particular. La cuota mínima de participación en las listas de candidatos, fijada en un 30% en 1991 fue un paso importante y la aprobación de la ley de paridad en Provincia de Buenos Aires, otro gran logro. Sin embargo, las mujeres tenemos que involucrarnos, capacitarnos y empoderarnos para pelear de igual a igual los lugares. El grupo de mujeres GEN, nos permite organizarnos y focalizarnos en un objetivo en común: que nuestras voces sean escuchadas!
¿Qué mujeres y varones admiras de la política?
Admiro profundamente a mi mamá, que desde chicas nos inculcó a mi hermana y a mí, los mejores valores y principios.
Es una remadora. Toda la vida hizo lo imposible para que no nos faltara nada. Y nos repitió hasta el hartazgo «la mejor herencia que les puedo dejar, es una buena educación».
En Margarita, veo todo lo bueno de una madre, pero el carácter, la sabiduría y la templanza de un buen político. Por eso también es digna de mi admiración.
Por supuesto también respeto mucho la figura de Raúl Alfonsín. Uno de los mejores políticos de la historia de nuestro país.



