{"id":3688,"date":"2016-06-04T10:30:41","date_gmt":"2016-06-04T13:30:41","guid":{"rendered":"http:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/?p=3688"},"modified":"2016-06-08T14:03:12","modified_gmt":"2016-06-08T17:03:12","slug":"8-encuentro-anual-de-parlamericas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/8-encuentro-anual-de-parlamericas\/","title":{"rendered":"8\u00b0 ENCUENTRO ANUAL DE PARLAMERICAS"},"content":{"rendered":"<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"http:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458.jpg\" alt=\"8\u00b0 Encuentro Anual de ParlAmericas\" width=\"1232\" height=\"335\" class=\"alignnone size-full wp-image-3689\" srcset=\"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458.jpg 1232w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-300x82.jpg 300w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-768x209.jpg 768w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-1024x278.jpg 1024w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-100x27.jpg 100w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-150x41.jpg 150w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-200x54.jpg 200w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-450x122.jpg 450w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-600x163.jpg 600w, https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2016\/06\/458-900x245.jpg 900w\" sizes=\"auto, (max-width: 1232px) 100vw, 1232px\" \/><br \/>\n8\u00b0 Encuentro Anual organizado por el Grupo de Mujeres Parlamentarias de ParlAmericas: Diversificando el poder pol\u00edtico para construir sociedades inclusivas<br \/>\n<strong>Panel 4: Pol\u00edticas y reformas para garantizar los derechos laborales de las mujeres.<\/strong><\/p>\n<p><strong><span class=\"first\">A<\/span>ntes que nada quiero agradecer el apoyo brindado a la Campa\u00f1a #NiUnaMenos. En este mismo momento se realiza en varias ciudades de la Argentina una marcha multitudinaria, como hace un a\u00f1os, para poner fin a la violencia de g\u00e9nero. En los \u00faltimos a\u00f1os hemos sancionado muchas leyes. Sin embargo, no hemos logrado reducir esta cifra cruel que muestra que muere una mujer cada 30 horas como consecuencia de la violencia perpetrada sobre ellas muchas veces por personas de su propio entorno dom\u00e9stico. Y 300 ni\u00f1os han perdido a sus madres en estas condiciones. <\/strong><\/p>\n<p>Por eso se hace necesario particularizar las estrategias. Y en ese sentido. El debate de este panel tiene una estrecha relaci\u00f3n con las situaciones de violencia. Debemos luchas para garantizar a las mujeres sus posibilidades de desarrollo personal, especialmente en lo econ\u00f3mico. Sin autonom\u00eda financiera no habra ejercicio de derechos y libertades. El trabajo protegido y de c\u00e1lidad para las mujeres hace a sus posibilidades de autonom\u00eda, independencia y empoderamiento. <\/p>\n<p>Las mujeres tampoco queremos ser simples beneficiarias de programas asistenciales, sino verdaderas protagonistas y motores del desarrollo de nuestros pueblos.<\/p>\n<p>El Documento Pactos para la Igualdad hacia un futuro sostenible, de la CEPAL, afirma: \u00abUn aspecto en que la desigual relaci\u00f3n de poder entre hombres y mujeres pone en tensi\u00f3n esa dicotom\u00eda entre lo p\u00fablico y lo privado es el de la violencia contra las mujeres. Esto constituye la visi\u00f3n extrema de la discriminaci\u00f3n contra las mujeres y de su falta de autonom\u00eda, no solo de su autonom\u00eda f\u00edsica, sino tambi\u00e9n de la econ\u00f3mica y en la toma de decisiones. Por ende, la violencia contra las mujeres no puede analizarse ni enfrentarse de manera aislada, sino vinculada a los factores de desigualdad econ\u00f3mica, social y cultural que operan en las relaciones de poder entre hombres y mujeres, los que tienen su correlato en la desigualdad de recursos en el \u00e1mbito privado y en la esfera p\u00fablica y est\u00e1n en directa relaci\u00f3n con la desigual distribuci\u00f3n del trabajo, especialmente en el trabajo dom\u00e9stico no remunerado.\u00bb<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas las mujeres nos hemos incorporado considerablemente al mercado de trabajo: la fuerza de trabajo femenina asiste a un fuerte proceso de expansi\u00f3n. Se trata de un proceso de expansi\u00f3n que debi\u00f3 ser acompa\u00f1ado por debates y propuestas en torno a los derechos de las mujeres en general y de los derechos laborales en particular.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 decimos esto? Porque para debatir los derechos laborales de las mujeres debemos cuestionar los roles asignados al g\u00e9nero que hist\u00f3ricamente nos ubicaron y nos ubican en rol de cuidadoras reduciendo nuestra actividad al \u00e1mbito privado; mientras que los varones siempre detentaron el rol del proveedores, por fuera del hogar, en el espacio p\u00fablico. Esta desventaja comparativa construida socialmente por el patriarcado da cuenta de la diferencial inserci\u00f3n laboral entre mujeres y varones.<\/p>\n<p>Al hablar de derechos laborales de las mujeres no podemos referirnos \u00fanicamente a la inequidad de g\u00e9nero en el proceso de organizaci\u00f3n del trabajo. Se trata m\u00e1s bien de una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica en la que la estructura de relaciones sociales desiguales entre g\u00e9neros tiene por consecuencia la desigual inserci\u00f3n laboral y viceversa. <\/p>\n<p>Modificar los estereotipos de g\u00e9nero es uno de los cambios socioculturales que debemos perseguir. Para ello es necesario implementar pol\u00edticas p\u00fablicas activas a fin de que la equidad de g\u00e9nero no sea simplemente un ideal, sino un hecho.<\/p>\n<p>Algunos datos que describen la situaci\u00f3n laboral de las mujeres en Argentina<\/p>\n<p>* Mercado laboral segmentado horizontalmente \u2192 concentraci\u00f3n de mujeres trabajadoras en ocupaciones definidas socialmente como \u201ct\u00edpicamente femeninas\u201d. Ej: maestras, enfermeras, secretarias, empleadas de oficina y vendedoras de comercio, peluqueras, etc.<\/p>\n<p>* Mercado laboral segmentado verticalmente \u2192 concentraci\u00f3n de mujeres trabajadoras en los puestos de menor jerarqu\u00eda, lo que implica peor remuneraci\u00f3n y mayor inestabilidad. <\/p>\n<p>* Sobrerrepresentaci\u00f3n en actividades de baja calificaci\u00f3n laboral. <\/p>\n<p>* Brecha salarial entre mujeres y varones \u2192 Seg\u00fan datos de la EPH (2013) la brecha salarial es de un 34%, aunque hay que aclarar que la comparaci\u00f3n se hace con todo el conjunto de trabajadores y puestos de trabajo, sin ahondar en la especificidad de la comparaci\u00f3n de la misma tarea realizada por un hombre y una mujer en similares sectores de la econom\u00eda, regiones del pa\u00eds, etc. Es un dato general. Por este motivo, tambi\u00e9n podemos ver datos del Ministerio de Trabajo. Los mismos indican que la brecha salarial entre varones y mujeres es del 24,8%. La diferencia es como la imposici\u00f3n de una penalizaci\u00f3n salarial por la condici\u00f3n de mujer.<\/p>\n<p>* Tasa general de empleo \u2192 Seg\u00fan la EPH (2013) la tasa general de empleo es cercana al 55% de la poblaci\u00f3n total. Entre los varones es del 67,8%, mientras que entre las mujeres es del 43, 1%.<br \/>\nSeg\u00fan CEDLAS, la tasa de actividad de las mujeres es de 54% entre las que no tienen hijos, y de 39% cuando hay ni\u00f1os en el hogar. <\/p>\n<p>* Indices de desempleo, y hablando de datos publicados por INDEC (EPH 2013), las mujeres son las m\u00e1s afectadas: si comparamos el nivel de desocupaci\u00f3n de las mujeres respecto el nivel de desempleo general, lo superamos en un 25%. Sin embargo si lo comparamos con el desempleo de los varones, lo superamos en un 50%. <\/p>\n<p>* Empleo precario, la informalidad afecta m\u00e1s a las mujeres que los varones. Seg\u00fan datos del Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, la diferencia es de un 10% en detrimento de las mujeres. En 2012, este valor era de alrededor del 31% para varones y del 40% entre las mujeres.<\/p>\n<p>* Cantidad de horas destinadas al trabajo remunerado \u2192 mientras las mujeres trabajamos un promedio de 31 hs. semanales, los varones lo hacen por 42 hs. semanales. Las tareas de cuidado del hogar y personas dependientes influyen en la cantidad de horas de trabajo de las mujeres.<\/p>\n<p>Es interesante comparar este \u00edtem con las horas de tiempo destinadas al trabajo no remunerado:<\/p>\n<p>* Cantidad de horas destinadas al trabajo no remunerado \u2192Seg\u00fan la EPH, una mujer empleada a tiempo completo, dedica 5,5 hs. al trabajo del hogar, mientras que un hombre desempleado, destina 4,1 hs.<\/p>\n<p>En resumen: nivel de participaci\u00f3n econ\u00f3mica menor y segregada en determinado tipo de actividades, mayores dificultades para acceder y permanecer en empleos formales, menor nivel de remuneraciones, cargos jer\u00e1rquicos inferiores, menor cantidad de horas empleadas en trabajos remunerados, mayor cantidad de horas dedicadas al trabajo no remunerado del hogar, mayor precarizaci\u00f3n, menor acceso a  la seguridad social, deficiente cobertura de salud para ella y su grupo familiar, mayor desempleo. La situaci\u00f3n de las mujeres trabajadoras nos muestra que su inserci\u00f3n laboral no es la deseada. <\/p>\n<p>Ahora bien, \u00bfa qu\u00e9 se debe la desigual incorporaci\u00f3n al mercado de trabajo?<\/p>\n<p><strong>Un poco de historia<\/strong><\/p>\n<p>La participaci\u00f3n femenina en el mercado laboral comenz\u00f3 a incrementarse significativamente desde la d\u00e9cada del 90, momento en el que comienzan a surgir los gobiernos neoliberales en Latinoam\u00e9rica y Argentina no es la excepci\u00f3n. Como consecuencia del neoliberalismo, las privatizaciones y la descentralizaci\u00f3n\/reducci\u00f3n del Estado, comenzamos a vivir un proceso de precarizaci\u00f3n laboral y desempleo. El ingreso en el hogar se vuelve insuficiente y las mujeres buscan paliar esta situaci\u00f3n ingresando al mercado de trabajo. <\/p>\n<p>Asimismo, se empiezan a sentir las consecuencias de la ausencia del Estado. El Estado se retira de la esfera p\u00fablica y deja de percibir como una responsabilidad y obligaci\u00f3n la cobertura de servicios p\u00fablicos como ser los servicios e infraestructura de cuidado, a los que destina cada vez menores partidas presupuestarias. Por ende, las tareas de cuidado pasaron a ser asunto familiar y -dados los estereotipos de g\u00e9nero enraizados en la sociedad- la responsabilidad recay\u00f3 en las mujeres casi de manera exclusiva.<\/p>\n<p>El cambio socio-cultural que implic\u00f3 esta situaci\u00f3n s\u00f3lo se dio en torno a la percepci\u00f3n de la necesidad familiar de que las mujeres trabajen fuera del hogar, y no en relaci\u00f3n a cuestionar la divisi\u00f3n sexual del trabajo. Es decir, no era necesario que dejaran de ser \u201camas de casa a tiempo completo\u201d, sino muy por el contrario, que deb\u00edan \u201cconciliar\u201d de forma efectiva las responsabilidades familiares y laborales (Eleonor Faur, en PNUD, \u201cAportes para el desarrollo humano en Argentina\u201d, 2011).<\/p>\n<p>Debemos aclarar que las mujeres salimos al mercado de trabajo antes de los 90, ya desde la d\u00e9cada del 60 que buscamos la inserci\u00f3n laboral. Sin embargo, hasta el momento los varones no incrementaron su participaci\u00f3n en las tareas del hogar en pos de equilibrar las responsabilidades de los trabajos remunerados y no remunerados de cada uno. Entonces, la mujer se inserta en el mercado de trabajo pero no logra compartir las tareas del hogar y del cuidado con los varones: la tarea recae asim\u00e9tricamente en nosotras, deteriorando nuestra calidad de vida dada la sobrecarga de responsabilidades.<\/p>\n<p>La doble jornada laboral. L\u00edmite al desarrollo de las mujeres.<\/p>\n<p>Debido a los mandatos sociales que asignan roles femeninos y masculinos, las mujeres debemos cumplir con las responsabilidades de nuestro empleo asalariado y de las tareas de cuidado, actividad no remunerada e invisibilizada. Esta doble jornada afecta considerablemente nuestro desarrollo ya que incide negativamente en la disponibilidad para el empleo -para el trabajo formal, para un trabajo de tiempo completo, mejor remunerado-, a pesar de que nuestra creciente inserci\u00f3n laboral fue acompa\u00f1ada de un incremento en los niveles de escolarizaci\u00f3n y formaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que pueda afectar a nuestra calidad de vida el hecho de asumir diversas responsabilidades -incluidas las del hogar, el cuidado de las personas dependientes y el trabajo asalariado-, lo cierto es que en el imaginario colectivo las tareas de cuidado son exclusivas de las mujeres, lo que tambi\u00e9n es percibido de la misma manera por los empleadores. <\/p>\n<p>De esta manera, los empleadores dudar\u00e1n de emplear o promover a una mujer si tiene hijos o si la maternidad es parte de su proyecto de vida. Existe una desconfianza por parte de los empleadores que refiere a la disponibilidad de las mujeres ante el crecimiento familiar (vida reproductiva). Pero no es s\u00f3lo esto: dice el Consejo Nacional de las Mujeres que la exclusi\u00f3n de las mujeres o madres de los puestos de trabajo tambi\u00e9n se sustenta en el supuesto impacto que sobre los costos laborales tiene la funci\u00f3n biol\u00f3gica de la maternidad y el hacerse cargo de las responsabilidades familiares.<br \/>\nLos varones no corren con la misma suerte y por este motivo detentan mejores salarios, estabilidad laboral, puestos jer\u00e1rquicos, etc., etc.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9? La configuraci\u00f3n gen\u00e9rica de los roles impone en las mujeres construcciones tales como el llamado \u201cinstinto maternal\u201d o que \u201csomos cuidadoras por naturaleza\u201d, mientras que el rol masculino se presenta principalmente como el de \u201cproveedor\u201d. Esta construcci\u00f3n cultural tiene por funci\u00f3n velar la realidad y vedar la posibilidad de progreso de las mujeres. <\/p>\n<p>Hay datos que demuestran la forma en que se da la incorporaci\u00f3n de las mujeres al mercado de trabajo y que marca la condicionalidsd y l\u00edmites de la relaci\u00f3n laboral. Las mayores tasas de empleabilidad se da entre las mujeres con mas alta calificaci\u00f3n educativa, menos cargas de familia y\/o con recursos para contratar servicios particulares de cuidado. Esas desigualdades tambi\u00e9n profundizan la comparativa con los varones, y siempre implica situaciones de postergaci\u00f3n de proyectos personales de las mujeres, falta de reconocimiento por impacto de pautas culturales y tambi\u00e9n por las asim\u00e9tricas relaciones de poder en los distintos \u00e1mbitos.<\/p>\n<p>Natalia Gherardi, directora ejecutiva del Equipo Latinoamericano de Justicia y G\u00e9nero (ELA), sostiene \u201cque al poseer un componente afectivo y moral muy importante, es complejo reconocer que el cuidado es un trabajo que conlleva tiempo, conocimiento, recursos y saberes aprendidos a lo largo de la vida, dedicaci\u00f3n y un desgaste de energ\u00eda. El trabajo de cuidado est\u00e1 \u2018naturalizado\u2019 en la sociedad debido a la creencia extendida que las mujeres (y no as\u00ed los varones) son portadoras de ese saber y de ciertas habilidades vinculadas al cuidado que han adquirido de manera natural y no socialmente\u201d.<\/p>\n<p>Estas percepciones acent\u00faan la desigualdad y discriminaci\u00f3n por motivos g\u00e9nero, los cuales se vuelven un l\u00edmite no s\u00f3lo laboral, sino personal, profesional, que repercute en la participaci\u00f3n pol\u00edtica y social de las mujeres, y como es l\u00f3gico, una menor representaci\u00f3n en lo que hace a los presupuestos nacionales, ya que nosotras y nuestro trabajo se encuentra invisibilizado. Su invisibilizaci\u00f3n es funcional al capitalismo por no remunerar la fuerza de trabajo y, al patriarcado, por no reconocer el aporte de las mujeres a la construcci\u00f3n de la sociedad.<\/p>\n<p>La persistencia de la divisi\u00f3n sexual del trabajo del hogar se convierte as\u00ed en un obst\u00e1culo para las mujeres en nuestra autonom\u00eda, independencia y empoderamiento.<\/p>\n<p>Si bien a\u00f1os atr\u00e1s la lucha de las mujeres se basaba, entre otras cosas, en la equidad salarial (mejorada pero no alcanzada), en la actualidad la lucha radica en la redistribuci\u00f3n equitativa entre varones y mujeres del trabajo al interior del hogar, y fuera del hogar, con el apoyo del Estado, organizaciones e instituciones comunitarias. <\/p>\n<p>Es necesario avanzar hacia la efectiva conciliaci\u00f3n de la vida laboral, reproductiva y familiar, precisamente para que la vida familiar no signifique un l\u00edmite a los derechos de las mujeres, ni sirva de excusa para no emplear y promover mujeres trabajadoras. Para remover estas excusas es necesario modificar pol\u00edticas p\u00fablicas y legislaci\u00f3n vigente y que la misma refleje las nuevas necesidades del conjunto de la sociedad, especialmente de las mujeres.<\/p>\n<p>Es fundamental reconstruir el papel del Estado en la definici\u00f3n e implementaci\u00f3n de las politicas publicas. Para eso, se impone un debate democr\u00e1tico sobre el modelo de desarrollo productivo, con empleo productivo y trabajo decente, la regulaci\u00f3n e institucionalizaci\u00f3n de las relaciones laborales y el mercado de trabajo, protecci\u00f3n al desempleo y disminuci\u00f3n del trabajo informal y la redistribuci\u00f3n de las tareas de cuidado.<\/p>\n<p><strong>Respuestas a las preguntas:<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 papel desempe\u00f1a la sociedad civil en la motivaci\u00f3n del cambio relacionado con los derechos laborales de las mujeres en su pa\u00eds? \u00bfC\u00f3mo lograr la participaci\u00f3n de grupos y actores pertinentes para garantizar soluciones eficaces?<\/p>\n<p>Para avanzar en el dise\u00f1o de un sistema nacional integrado de cuidados que abogue por la corresponsabilidad tanto entre el Estado y la sociedad, como entre los varones y las mujeres dentro del hogar, atendiendo la escasa disponibilidad de tiempo y recursos al momento de proveer cuidado, es necesario que existan compromisos de distintos sectores:<\/p>\n<p>En primer lugar, tenemos que resaltar el trabajo de organizaciones sociales y organizaciones de mujeres que hace a\u00f1os buscan incidir en la agenda pol\u00edtica con la corresponsabilidad en el cuidado, generando conciencia en la sociedad, en los pol\u00edticos, entre las mujeres trabajadoras y sus organizaciones sindicales.<\/p>\n<p>Por otra parte, tambi\u00e9n es necesario el compromiso del Estado nacional y los provinciales y municipales para cumplir efectivamente con la legislaci\u00f3n vigente. Tenemos leyes que no se cumplen, ya sea por falta de presupuesto, incentivos, controles o reglamentaci\u00f3n. Es simplemente garantizar que las leyes sean de cumplimiento efectivo. Asimismo, el Estado debe promover y garantizar una educaci\u00f3n y concientizaci\u00f3n social en respeto de los derechos humanos y la equidad de g\u00e9nero.<br \/>\nLos sindicatos deben incidir en mayor medida en los convenios colectivos de trabajo. Aqu\u00ed tambi\u00e9n existe una limitaci\u00f3n a la participaci\u00f3n de las mujeres y sus derechos. El incumplimiento del cupo del 30% de mujeres en la representaci\u00f3n sindical tambi\u00e9n incide negativamente en los derechos laborales de las mujeres. Sin embargo, tenemos que decir que se trata de una tem\u00e1tica que est\u00e1 siendo planteada hacia el interior de los sindicatos y algunos logros, aunque sean aislados, han conseguido.<br \/>\nLos empresarios y empleadores en general deber\u00e1n reconocer derechos y cumplir las leyes laborales. Existen estudios que indican que en la medida que las empresas se vuelven m\u00e1s flexibles con las madres y padres al momento del nacimiento, cuidado y crianza de los hijos, la responsabilidad, compromiso, presentismo y desempe\u00f1o de la trabajadora o el trabajador, son mucho mejores. Sin embargo, hoy venimos a debatir acerca de los derechos de las mujeres y no de los empresarios. Si bien es cierto que es preciso que est\u00e9n convencidos en que debe conciliarse la vida familiar, reproductiva y laboral, tambi\u00e9n son responsables de dar respuestas que hoy no brindan y constituyen una falta a la legislaci\u00f3n vigente, como ser la instalaci\u00f3n de guarder\u00edas y salas maternales en los \u00e1mbitos laborales, por ejemplo.<\/p>\n<p>\u00bfCu\u00e1l es el tema m\u00e1s acuciante relacionado con el trabajo de las mujeres en su pa\u00eds y qu\u00e9 ley, reforma o pol\u00edtica se ha implementado o deber\u00eda implementarse para abordarlo?<\/p>\n<p>La principal problem\u00e1tica de la Argentina es la pobreza. Pero pobreza no es carencia de recursos dinerarias que se resuelve con transferencias. Es la desigualdad en el acceso a una educaci\u00f3n integral de calidad, y a un trabajo en condiciones de dignidad. A eso deben agregarse las deficiencias en los servicios b\u00e1sicos de infraestructura. Pero hoy la pobreza est\u00e1 centralmente marcada por la informalidad laboral. Las situaciones de precariedad, o sea, el trabajo desprotegido, con salarios bajos, inestabilidad, sin derechos a vacaciones, jubilaci\u00f3n, etc. Es lo que define la condici\u00f3n de pobreza y en muchos casos la situaci\u00f3n de irreversibilidad. De ahi que deba darse prioridad de atenci\u00f3n en la agenda pol\u00edtica a trav\u00e9s de politicas publicas vinculadas con el empleo.<br \/>\nLas normativas que regulan las relaciones de familia son desiguales: mujeres y varones no compartimos los mismos derechos. Tenemos una legislaci\u00f3n que lejos de imprimir justicia y revertir inequidades, refleja las desigualdades sociales. Adem\u00e1s, muchas mujeres quedan por fuera de los convenios o las leyes que las protegen en tanto trabajadoras. Ya hemos visto que muchas se encuentran empleadas en la econom\u00eda informal o con contrataciones precarias, por lo que estas normativas no las alcanzan.<\/p>\n<p>Ahora bien, y pensando en ser pragm\u00e1ticas y que los empleadores contraten mujeres trabajadoras, es imperioso erradicar el imaginario acerca de que contratar una mujer implicar\u00e1 mayores costos laborales dada la funci\u00f3n biol\u00f3gica de la maternidad y las responsabilidades familiares. Si existen costos, estos no pueden deberse a que se contrate una mujer. Tenemos que equiparar la legislaci\u00f3n y los derechos y obligaciones deben estar en cabeza de ambos progenitores por igual.<\/p>\n<p>En este sentido, nuestra actual Ley de Contrato de Trabajo prev\u00e9 90 d\u00edas de licencia por maternidad y s\u00f3lo dos d\u00edas de licencia por nacimiento para los padres. Cualquier otra licencia por enfermedad o cuidado que el hijo o hija requiera, ser\u00e1 responsabilidad de la mujer trabajadora, lo que est\u00e1 estipulado como \u201copci\u00f3n a favor de la mujer\u201d (seg\u00fan la LCT).<\/p>\n<p>Equiparar licencias por nacimiento y cuidado de los hijos y las personas dependientes del hogar volver\u00eda una responsabilidad compartida el asunto del cuidado, visibiliz\u00e1ndolo y no dej\u00e1ndolo relegado al \u00e1mbito familiar y privado. Tambi\u00e9n evitar\u00eda en gran medida la discriminaci\u00f3n laboral que experimentamos las mujeres a lo largo de nuestra vida. <\/p>\n<p>Existe el debate social respecto a las licencias por nacimiento, licencias parentales, licencias por maternidad y por paternidad. Inclusive el a\u00f1o pasado asesores de distintos diputados integrantes de la comisi\u00f3n de Familia, Mujer, Ni\u00f1ez y Adolescencia trabajaron el tema. Los borradores contemplaban las figuras de progenitores, equiparando los derechos de parejas casadas, convivientes, del mismo sexo, incorporando las t\u00e9cnicas de reproducci\u00f3n humana asistida. Se establec\u00eda mayor cantidad de d\u00edas de licencia por nacimiento para progenitores, entre otras propuestas. Significaba un avance en la materia. Pero el borrador no prosper\u00f3, el a\u00f1o legislativo termin\u00f3 y el proyecto volvi\u00f3 a cajonearse. <\/p>\n<p>En esa ocasi\u00f3n tambi\u00e9n se debati\u00f3 acerca de los servicios e infraestructura de cuidado de la ni\u00f1ez. La Ley de Contrato de Trabajo establece un n\u00famero m\u00ednimo de mujeres trabajadoras empleadas para que las empresas instalen guarder\u00edas y salas maternales. Lamentablemente, estas guarder\u00edas y salas maternales fueron instaladas por muy pocas empresas, generalmente grandes empresas y bajo la modalidad de responsabilidad social empresaria. <\/p>\n<p>No todos los art\u00edculos de las leyes deben ser reglamentados, sin embargo el que refiere a la instalaci\u00f3n de guarder\u00edas y salas maternales es cuestionado por algunos por su falta de reglamentaci\u00f3n. Amparados en ello, este art\u00edculo de la ley es letra muerta. <\/p>\n<p>Adem\u00e1s, no debemos pasar por alto que otra vez se presupone nuestro rol de cuidadoras al atar el n\u00famero de mujeres empleadas para la instalaci\u00f3n de las guarder\u00edas y salas maternales. Si pretendemos la corresponsabilidad en el cuidado, \u00e9stas deben instalarse seg\u00fan cantidad de personal empleado, y no por la cantidad de mujeres.<\/p>\n<p>Por otro lado, se sancion\u00f3 una ley de Centros de Desarrollo Infantil Comunitarios (independiente, por fuera de la ley de Contrato de Trabajo) que establece los lineamientos b\u00e1sicos que deben cumplir los CDI. Cabe aclarar que dependen del Ministerio de Desarrollo de la Naci\u00f3n, por lo que su incidencia en el \u00e1mbito laboral y, m\u00e1s precisamente, en los derechos laborales de las mujeres, a\u00fan es nula. Hasta ahora la experiencia recabada nos muestra que s\u00f3lo se instalaron en el marco del asistencialismo, desestimando su importancia en el desarrollo de la ni\u00f1ez (caso ACIJ contra CABA).<\/p>\n<p>Si bien son aisladas, existen experiencias exitosas que muestran lo beneficioso de contar con un CDI y un lactario dentro del lugar de trabajo o cercano al mismo. <\/p>\n<p>La importancia de universalizar la infraestructura y servicios de cuidado de personas dependientes radica en que sin ella, se reproducen los \u201cc\u00edrculos viciosos de la pobreza\u201d. Los hogares que pueden afrontar el costo de contratar servicios de cuidado privados tienen m\u00e1s posibilidades a la hora de elegir la combinaci\u00f3n de trabajos y responsabilidades entre sus integrantes. Por el contrario, los hogares de bajos ingresos no pueden contratar estos servicios privados, lo cual produce frecuentemente que la mujer de escasos recursos no se inserte en el mercado laboral o tenga una trayectoria laboral intermitente y precaria.<\/p>\n<p>Las tareas del cuidado del hogar y las personas dependientes, es un trabajo no remunerado e invisibilizado. Decimos que su invisibilizaci\u00f3n es funcional al sistema capitalista por no remunerar ni reconocer su aporte a reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo, no es reconocido como parte importante en la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n social, ignorando el aporte que tienen en la econom\u00eda, desvincul\u00e1ndolo completamente del sistema econ\u00f3mico. Las encuestas de uso del tiempo son la herramienta m\u00e1s importante disponible para medir la carga de trabajo no remunerado que se realiza diariamente. <\/p>\n<p>Mediante estas encuestas se puede contribuir al an\u00e1lisis socioecon\u00f3mico y la elaboraci\u00f3n de presupuestos nacionales, locales o municipales. En Argentina se comenzaron a implementar en el a\u00f1o 2013, sin haber logrado la incidencia en el mundo laboral que hubi\u00e9ramos esperado\u2026 La decisi\u00f3n pol\u00edtica tambi\u00e9n es un factor determinante.<\/p>\n<p>Los presupuestos nacionales no son neutrales al g\u00e9nero. Las pol\u00edticas de ingreso y gasto impactan de manera diferencial en hombres y mujeres, as\u00ed como a distintos grupos poblacionales y etarios.<br \/>\nLos presupuestos con perspectiva de g\u00e9nero deben ser utilizados para que sus beneficios repercutan en las condiciones de vida de las mujeres y contribuya a eliminar las inequidades entre hombres y mujeres, y as\u00ed incrementar la efectividad de la distribuci\u00f3n de recursos p\u00fablicos en la promoci\u00f3n de la equidad social y de g\u00e9nero.<\/p>\n<p>El desaf\u00edo es exigir el cumplimiento de las leyes, que tengan el presupuesto necesario para hacerlas efectivas, que exista un monitoreo tanto de la ejecuci\u00f3n presupuestaria, como de la calidad en la aplicaci\u00f3n efectiva de la norma. Esto implica trasparentar la gesti\u00f3n y hacer p\u00fablica la informaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>8\u00b0 Encuentro Anual organizado por el Grupo de Mujeres Parlamentarias de ParlAmericas: Diversificando el poder pol\u00edtico para construir sociedades inclusivas<\/p>\n","protected":false},"author":2,"featured_media":3689,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[44,47,106],"tags":[],"class_list":["post-3688","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-margarita-stolbizer-diputados-nacionales","category-sesiones-parlamentarias-2016"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3688","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/users\/2"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3688"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3688\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media\/3689"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3688"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3688"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3688"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}