{"id":11047,"date":"2021-12-23T15:00:39","date_gmt":"2021-12-23T18:00:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/?p=11047"},"modified":"2022-01-25T18:12:15","modified_gmt":"2022-01-25T21:12:15","slug":"aportes-para-el-debate-desde-gen-caba","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/aportes-para-el-debate-desde-gen-caba\/","title":{"rendered":"Aportes para el debate desde GEN CABA"},"content":{"rendered":"<p><strong>Aportes para el debate<\/strong><br \/>\n<strong>congreso nacional del gen 18\/12\/2021<\/strong><\/p>\n<p>Quisi\u00e9ramos dar inicio a este documento con una reflexi\u00f3n en modo de pregunta con su respuesta incluida: \u201calcanza siempre con tener la raz\u00f3n? No, si no se tiene la capacidad de convencer a los dem\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p>Tal vez nos aporte y sirva como un elemento importante para el an\u00e1lisis, sin la pretensi\u00f3n que por si misma constituya una verdad sin matices, y porqu\u00e9 no adem\u00e1s, como disparador para el debate de lo actuado por nuestro partido en los \u00faltimos a\u00f1os.<\/p>\n<p>Como introducci\u00f3n al desarrollo de este texto, el reciente informe del observatorio de la deuda social de la uca nos da un marco para contextualizar la situaci\u00f3n social y econ\u00f3mica de la argentina luego de m\u00e1s de una d\u00e9cada de creciente desencuentro pol\u00edtico, lo cual constituye de alguna manera la g\u00e9nesis del deterioro socioecon\u00f3mico del pa\u00eds. Hay un dato relevante que surge de este informe: r\u00e9cord hist\u00f3rico de argentinos que trabajan e igual son pobres (28,2%), dejando para el an\u00e1lisis el impacto negativo de la incontenible suba de precios, que compens\u00f3 cualquier proceso de reactivaci\u00f3n y la creciente intervenci\u00f3n estatal a trav\u00e9s de los planes sociales. El dato objetivo es que en la \u00faltima d\u00e9cada las condiciones socioecon\u00f3micas empeoraron. Se estima que se necesitar\u00edan 400.000 empleos nuevos por a\u00f1o y una reducci\u00f3n sustancial de la inflaci\u00f3n para poder salir reci\u00e9n en 2030 del cuadro actual de degradaci\u00f3n social signado por una mayor desigualdad y precariedad laboral.<\/p>\n<p>Otros datos:<\/p>\n<ul>\n<li>El empleo exhibi\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada una oscilaci\u00f3n entre el estancamiento y la ca\u00edda. Luego del pico de la pandemia y la cuarentena, hubo una recuperaci\u00f3n parcial, pero de puestos de trabajo de mala calidad: el 47% de los trabajadores no tienen vinculaci\u00f3n con el sistema de la seguridad social. Adem\u00e1s, en los hogares pobres hay una alta tasa de empleo precario o desocupaci\u00f3n. Por otra parte, crece el \u201cefecto de desaliento\u201d, por el que menos personas salen a buscar trabajo por causa de la falta de oportunidades. S\u00f3lo uno de cada tres trabajadores ha podido mantener en el \u00faltimo trienio una situaci\u00f3n de empleo pleno.<\/li>\n<li>En materia de pobreza, si bien hubo desde 2020 una leve ca\u00edda, fue muy poco significativa, pese a la recuperaci\u00f3n del empleo, por lo ya mencionado respecto a la tasa de inflaci\u00f3n.<\/li>\n<li>La autopercepci\u00f3n de los ingresos marca que se empobreci\u00f3 la clase media con capacidad de ahorro: solo el 8% de la poblaci\u00f3n tiene capacidad de ahorro y corresponde a los sectores medios y profesionales.<\/li>\n<li>Respecto a los programas sociales, un dato alarmante: el 44,7 por ciento de la poblaci\u00f3n vive con un programa social. La cobertura de la asistencia estatal es del 33,8%, contra el 33,4% del \u00faltimo a\u00f1o del gobierno de Mauricio Macri, lo que demuestra que la ret\u00f3rica oficial que apunta mostrar que hubo una mayor protecci\u00f3n social no se verifica en las cifras.<\/li>\n<li>La infraestructura social mejor\u00f3 en la \u00faltima d\u00e9cada, con una mayor cobertura de los servicios p\u00fablicos, pero este fen\u00f3meno no impidi\u00f3 un incremento en la desigualdad social. Solo el 28% de los hogares viven sin ning\u00fan d\u00e9ficit en materia de cobertura educativa, m\u00e9dica, de servicios y nutricional. En particular, por el extenso cierre de las escuelas durante la pandemia el deterioro de cobertura educativa fue importante.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Datos que por si mismos objetivan una situaci\u00f3n socioecon\u00f3mica que va camino a transformarse en end\u00e9mica y, como se expres\u00f3 en l\u00edneas anteriores, reconoce como g\u00e9nesis y motor de su desarrollo el desencuentro pol\u00edtico persistente y por ende las dificultades para implementar pol\u00edticas p\u00fablicas que trasciendan a los gobiernos de turno, en un contexto de una clase pol\u00edtica que muchas veces se habla a si misma y est\u00e1 m\u00e1s interesada en la confrontaci\u00f3n que en el consenso.<\/p>\n<p>Pasando al papel de nuestro partido, es posible afirmar que la postura sustentada por el gen durante todo este per\u00edodo de dicotom\u00eda pol\u00edtica extrema de ubicarse y sostenerse por fuera de la grieta, refugi\u00e1ndonos en nuestros valores lleg\u00f3 a un punto de inflexi\u00f3n que hizo eclosi\u00f3n en este \u00faltimo a\u00f1o. Diversos actores pol\u00edticos que supieron compartir nuestras experiencias electorales fueron terminando, m\u00e1s tarde o mas temprano en uno de los polos antag\u00f3nicos; y a su vez los sectores de la sociedad que reconoc\u00edan como v\u00e1lida y aut\u00e9ntica esta postura, incluso algunos a\u00fan sin cambiar de opini\u00f3n respecto a la mencionada polarizaci\u00f3n extrema, fueron dejando de considerarnos como alternativa pol\u00edtica, tal cual lo fuimos percibiendo no s\u00f3lo en el mano a mano de nuestros militantes en la calle o en la interacci\u00f3n a trav\u00e9s de las redes sociales, sino a trav\u00e9s de los resultados electorales, y su consecuencia m\u00e1s directa: la cada vez menor participaci\u00f3n institucional de nuestros representantes.<\/p>\n<p>Pero el atesoramiento de valores, principios y convicciones no debe ser un fin en si mismo y tambi\u00e9n debe dejar paso a la reflexi\u00f3n, a modo de ejercicio dial\u00e9ctico interno de cada uno de nosotros para luego trasladarlo al conjunto de nuestro espacio. Apelando a la tr\u00edada dial\u00e9ctica de hegel (tesis, antitesis y s\u00edntesis) como las tres fases de un proceso evolutivo que se repite a si mismo en b\u00fasqueda de la verdad, podemos intentar desentra\u00f1ar el porqu\u00e9 de que si pensamos tener la raz\u00f3n la sociedad dej\u00f3 de acompa\u00f1arnos en la b\u00fasqueda de la verdad. Ser\u00e1 que no ten\u00edamos raz\u00f3n, o tal vez si la ten\u00edamos pero la sociedad quer\u00eda otra cosa. Y si es as\u00ed, no ser\u00eda l\u00f3gico pensar que una gran parte de la sociedad a\u00fan sin menoscabar nuestras creencias y pensamientos, entendi\u00f3 que las prioridades del momento eran otras ? Tal vez entonces nuestras prioridades no fueron las mismas que las de ese sector que dej\u00f3 de vernos como alternativa y ello es lo que nos debe interpelar profundamente.<\/p>\n<p>Tomando como tesis nuestras convicciones y creencias, y como antitesis los valores que los sectores de la sociedad que nos acompa\u00f1aban empezaron a priorizar, nos restar\u00eda encontrar una s\u00edntesis que nos permita poder seguir interpelando a esos sectores de la sociedad (e incluso a otros que no nos ten\u00edan en consideraci\u00f3n) sin renunciar a nuestros principios. Y ese es el desaf\u00edo.<\/p>\n<p>Pero para semejante tarea primero es necesario comprender cu\u00e1l es la g\u00e9nesis de nuestro desencuentro con la sociedad (asumi\u00e9ndolo como parcial, no definitivo ni inmodificable). La correcci\u00f3n en el planteo que la grieta termina siendo un lastre para cualquier proceso de progreso social y econ\u00f3mico y s\u00f3lo redunda en el deterioro del papel de la pol\u00edtica en los procesos de cambio amerita una reflexi\u00f3n en la caracterizaci\u00f3n de dicha grieta. Definirla meramente como de car\u00e1cter pol\u00edtico y\/o ideol\u00f3gico tal vez sirvi\u00f3 para los dos polos actores de la misma, pero no sirvi\u00f3 para nosotros, y tampoco para la sociedad, y quiz\u00e1 aqu\u00ed est\u00e1 el centro de la cuesti\u00f3n. Cada vez resulta m\u00e1s evidente que la clase pol\u00edtica va por un camino y la sociedad por otro, y en ese recorrido cada vez m\u00e1s divergente, los pol\u00edticos en vez de hablarle a la gente terminan dialogando entre ellos mismos. Dicho esto, una definici\u00f3n exclusiva del car\u00e1cter pol\u00edtico\/ideol\u00f3gico de la grieta s\u00f3lo sirve a quienes se retroalimentan de ella: n\u00facleos duros minoritarios de uno y otro lado que se autoerigen como abanderados de su causa, y as\u00ed se entra en una l\u00f3gica perversa: cu\u00e1nto m\u00e1s duras y excluyentes son las posiciones, m\u00e1s poder interno congregan.<\/p>\n<p>Sin embargo, este a\u00f1o un sector importante de la sociedad se manifest\u00f3 en las urnas y quiz\u00e1 no lo hizo mayoritariamente fundado en ese an\u00e1lisis. Tomando en cuenta las dos coaliciones mayoritarias, y dejando de lado las expresiones aut\u00e9nticas de la derecha ultra liberal y la izquierda clasista m\u00e1s las cada vez m\u00e1s acotadas falsas terceras opciones que se presentaron a elecciones a nivel nacional, no es posible pensar que todos los que votaron a la coalici\u00f3n opositora a nivel nacional tienen un sesgo m\u00e1s de derecha y pertenecen a las clases m\u00e1s acomodadas econ\u00f3micamente que los alineados alrededor del pj; basta con ver la estructura de la pir\u00e1mide social de la argentina para darse cuenta que con los votos de los sectores m\u00e1s altos de la pir\u00e1mide no alcanza para ganar una elecci\u00f3n.<\/p>\n<p>A su vez quienes forman el n\u00facleo dominante de la coalici\u00f3n gobernante no son los aut\u00e9nticos representantes de un progresismo ficticio que agitan en su relato paralelo de la realidad desde hace casi dos d\u00e9cadas. Cu\u00e1n a favor de los sectores m\u00e1s humildes de la sociedad puede estar una coalici\u00f3n gobernante sustentada b\u00e1sicamente en los gobernadores cuasi feudales de algunas provincias (muchas de ellas convertidas en inviables econ\u00f3micamente por ellos mismos y sostenidas a base de la coparticipaci\u00f3n y de la discrecionalidad de los atn), en dirigentes sindicales millonarios enquistados en sus gremios y en los m\u00e1s rancios exponentes de los municipios del conurbano bonaerense (denominados oportunamente como los barones del conurbano), y cuya conductora sigue siendo alguien cuyo principal objetivo es la impunidad en las m\u00faltiples causas judiciales que tiene; y en medio de todo esto, los infaltables ceos de la pobreza generando trav\u00e9s de las inumerables organizaciones que gestionan, el sometimiento y la opresi\u00f3n de los m\u00e1s humildes a trav\u00e9s de las formas m\u00e1s viles de clientelismo pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Dando contexto a este panorama, las estructuras partidarias de los partidos mayoritarios tal cual los conocimos desde el retorno a la democracia ya no son capaces de contener a sus votantes y a partir del pacto de olivos empezaron a dejar de ser expresiones capaces de afrontar con \u00e9xito por si mismos los desaf\u00edos electorales, y mucho menos gobernar. De esta forma, de una pol\u00edtica electoral de partidos pol\u00edticos pasamos a una pol\u00edtica de frentes o coaliciones que se arman, desarman y rearman las veces que sea necesario haciendo de la p\u00e9rdida de identidad una constante. Es as\u00ed como llegamos a los \u00faltimos procesos eleccionarios con dos grandes coaliciones, una estructurada alrededor de una figura carism\u00e1tica acompa\u00f1ada por un n\u00facleo duro con caracter\u00edsticas de secta, y sostenida con una ret\u00f3rica de relato divergente de la realidad y con una l\u00f3gica de amigo \/ enemigo que termina concluyendo indefectiblemente que la culpa siempre la tiene otro, no haci\u00e9ndose cargo jam\u00e1s de sus propias acciones. En el lado opuesto, otra coalici\u00f3n constru\u00edda alrededor tambi\u00e9n de una figura cuya imagen es seguida m\u00e1s que nada por ser percibida como antag\u00f3nica a la anterior, y sobre la cual sobrevuelan a modo de justificaci\u00f3n pol\u00edtica determinados valores que hacen m\u00e1s a cuestiones institucionales (rep\u00fablica, independencia de poderes, libertad), potenciados m\u00e1s por el marketing que por la acci\u00f3n, pero que en definitiva resultan suficientes para que un sector importante de la sociedad considere que alcanzan como para justificar su adhesi\u00f3n.<\/p>\n<p>La posibilidad que estos dos esquemas se cristalicen y se perpet\u00faen en el tiempo, con alternancia o sin ella, era una posibilidad cierta, siempre y cuando no se dieran en el propio seno de ambas coaliciones procesos de cambio dial\u00e9cticos que las lleven, para mejor o para peor, a encontrar procesos de s\u00edntesis diferentes.<\/p>\n<p>En el caso del actual gobierno, tras un primer semestre donde parec\u00eda que los efectos de la crisis sanitaria mundial daban lugar a un equilibrio de poderes dentro del oficialismo entre las tres patas que lo conformaban y hac\u00edan emerger una figura presidencial m\u00e1s proclive al di\u00e1logo y al consenso que al sectarismo excluyente de una de sus facciones, se da paso a un giro en el cual se empieza a incorporar una agenda que responde m\u00e1s a los requerimientos y creencias del n\u00facleo duro kirchnerista que a las necesidades de la sociedad. Comienza as\u00ed un proceso de deshilachamiento de la figura presidencial, promovido m\u00e1s desde adentro de la coalici\u00f3n gobernante que desde la oposici\u00f3n, lo cual, sumado a las fallidas actitudes propias, terminan por desdibujar completamente la imagen presidencial, culminado todo la semana siguiente a las paso en una situaci\u00f3n de intento de vaciamiento del gobierno y cuasi autogolpe. Como corolario, una figura presidencial totalmente devaluada y el desplazamiento del eje de la coalici\u00f3n gobernante hacia el n\u00facleo duro kirchnerista.<\/p>\n<p>En lo que respecta a la coalici\u00f3n opositora, el proceso interno de cambio se dio de otra manera. Se consolid\u00f3 durante el gobierno anterior un esquema estructurado alrededor de su principal figura, que asumi\u00f3 tal papel y lo ejerci\u00f3 hacia dentro a modo de unicato, no s\u00f3lo cuando le toc\u00f3 gobernar, sino tambi\u00e9n a la hora de las decisiones electorales, tomando el rol de gran elector y llegando a ser determinante a la hora de elegir candidatos, cerrando m\u00e1s el espacio y bloqueando cualquier posibilidad de ampliarlo en cualquier sentido que no le fuera absolutamente af\u00edn. Sin embargo, a partir de 2019 se empez\u00f3 a dar un proceso por el cual ese papel principal y excluyente de una sola figura da paso a la aparici\u00f3n de otros actores pol\u00edticos que comienzan a tomar papeles protag\u00f3nicos y que le dan al espacio una impronta de multiplicidad de referentes y consecuentemente, del inicio de una mayor amplitud hacia sectores antes no integrados. Como corolario, quien lideraba la coalici\u00f3n dej\u00f3 de ocupar la centralidad del espacio, y sin dejar de ser importante, tuvo que compartir dicha centralidad con quienes pensaban que era imprescindible ampliar la alianza.<\/p>\n<p>La grieta, entendida como una divisi\u00f3n binaria y maniquea de la sociedad argentina entre kirchneristas y antikirchneristas, ha constituido y constituye un enfrentamiento de car\u00e1cter pol\u00edtico y cultural, signado por una alta dosis de irracionalidad, prejuicio, intolerancia y fanatismo. Muchos coinciden en dar como momento inicial de esta dicotom\u00eda entre los a\u00f1os 2007, cuando Macri es electo jefe de gobierno de la ciudad de buenos aires, y 2008, con la denominada \u201ccrisis del campo\u201d, a partir de un fogoneo permanente por parte del kirchnerismo, tratando de instalar en la sociedad la l\u00f3gica de amigo \/ enemigo. Sin embargo, la traducci\u00f3n en t\u00e9rminos electorales de la grieta reci\u00e9n empieza a considerarse a partir de 2015. Desde all\u00ed hacia adelante, todo fue una espiral ascendente de antagonismo e intolerancia, que lejos de atemperarse con el tiempo, se renov\u00f3 ante cada acto eleccionario.<\/p>\n<p>La postura de nuestro partido desde el comienzo de esta din\u00e1mica fue de no formar parte de ninguno de los dos polos y buscar crear consensos en torno a una posici\u00f3n prescindente de tal polarizaci\u00f3n. Los resultados electorales en las primeras elecciones para diputados a partir de 2007 no fueron tan trascendentes en la sumatoria de votos en el orden nacional, aunque bien en algunos distritos en particular si lo fueron (16,5% en el 2007 en PBA formando parte de la CC-ARI, logrando el espacio tener bloque propio de diputados nacionales; 21, 5% en el 2009 en PBA formando parte del acuerdo c\u00edvico y social, encabezando margarita stolbizer la lista de diputados nacionales). Sin embargo, la constante en una l\u00ednea de tiempo desde el 2007 ha sido la imposibilidad de sostener alianzas con los mismos sectores pol\u00edticos, y estos han ido cambiando de elecci\u00f3n en elecci\u00f3n, m\u00e1s que nada por decisiones propias ajenas nuestro accionar, lo cual contribuy\u00f3 de alguna manera a una cierta confusi\u00f3n respecto a la forma que nos percibe la sociedad, la cual ya empezaba a dar se\u00f1ales claras de su preferencia por opciones de polarizaci\u00f3n extrema.<\/p>\n<p>La grieta se fue convirtiendo en impiadosa con quienes transitan fuera de ella electoralmente, a\u00fan en las elecciones de medio t\u00e9rmino. Sumado a ello, cada vez fue m\u00e1s evidente la adopci\u00f3n por parte de algunos distritos de otras pol\u00edticas de alianzas, lo que, al margen de los resultados puntuales de alg\u00fan caso, termin\u00f3 por contribuir a restar identidad a nuestro partido y a que la sociedad nos fuera dejando de acompa\u00f1ar, m\u00e1s all\u00e1 del reconocimiento personal hacia margarita.<\/p>\n<p>En lo que respecta a nuestro distrito, fuimos siempre consecuentes con los marcos pol\u00edticos sugeridos desde la conducci\u00f3n nacional y priorizamos las estrategias de conjunto m\u00e1s all\u00e1 de la coyuntura distrital. Sin embargo, cada nuevo marco electoral (sobre todo las dos \u00faltimas) nos impact\u00f3 en t\u00e9rminos de identidad, con p\u00e9rdida de militantes y afiliados, independientemente de los resultados electorales obtenidos.<\/p>\n<p>Este cuadro de situaci\u00f3n relatado, donde se permiti\u00f3 que cada distrito tuviera el marco de alianzas que considere apropiado, si bien siempre tuvo la sana intenci\u00f3n de preservar la unidad partidaria a\u00fan a costa de una uniformidad de criterios, en la medida que se perpet\u00faa en el tiempo puede llegar a interpretarse como un tacticismo excesivo, y llega un punto en que se vuelve como un boomerang y comienza a conspirar contra las posibilidades de crecimiento partidario.<\/p>\n<p>Llegado este punto es donde se trata de encontrar una explicaci\u00f3n a la pregunta \/ respuesta del comienzo. En este sentido, y mirando retrospectivamente, tal vez haya sido un error otorgar el car\u00e1cter de exclusivamente pol\u00edtico\/ideol\u00f3gico a la grieta, porque un sector de la sociedad no lo percibe necesariamente en esos t\u00e9rminos, sino que le da una caracterizaci\u00f3n m\u00e1s de tipo moral y \u00e9tico. Y esto nos lleva a pensar que la fractura actual de la sociedad es de tipo \u00e9tico y moral. Esto no quiere decir que a la inmensa mayor\u00eda de quienes adhieren a uno de los polos antag\u00f3nicos no les importan estos valores; tal vez en ellos pesan m\u00e1s las creencias de su n\u00facleo dominante y los dejan en un segundo plano, y ah\u00ed definitivamente entran en juego los liderazgos y su capacidad de convicci\u00f3n.<\/p>\n<p>Entendiendo esta nueva caracterizaci\u00f3n de la grieta, restan considerar otras circunstancias que ayudan al replanteo. Una es la ya descripta din\u00e1mica que tom\u00f3 el sector nucleado en la oposici\u00f3n, dejando a un costado esa especie de liderazgo \u00fanico y dando paso a la nueva perspectiva que se abre con la aparici\u00f3n de una suerte de esbozos de liderazgos m\u00faltiples, cuyo resultado se vio en las paso, donde la presencia de m\u00e1s de una lista en los principales distritos potenci\u00f3 electoralmente la alianza. Y la otra, que no es menor, es la aparici\u00f3n en escena de nuevos actores pol\u00edticos en un primer\u00edsimo plano y su aporte no s\u00f3lo cuantitativo sino tambi\u00e9n cualitativo, ampliando y enriqueciendo la coalici\u00f3n, el caso m\u00e1s emblem\u00e1tico el de pba. Apariciones que no s\u00f3lo refrescan desde su trascendencia personal y profesional, sino tambi\u00e9n desde renovados discursos, donde aparecen apelaciones a una \u00e9pica distinta y se renuevan paradigmas que parec\u00edan ya dejados de lado por la pol\u00edtica; donde el contenido de las propuestas pasa a tener otra vez importancia, y donde se busca sumar desde la diversidad apostando a pol\u00edticas de consenso m\u00e1s que de confrontaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Dicho esto, se presenta la posibilidad de participar integrando un espacio pol\u00edtico que se muestra m\u00e1s abierto y permisivo a nuevas ideas y pensamientos, y es all\u00ed donde se cierra el c\u00edrculo. Porque de qu\u00e9 sirve tener buenas ideas si no tenemos un \u00e1mbito institucional donde desarrollarlas ? Este es el nuevo desaf\u00edo: conseguir m\u00e1s espacios institucionales para trabajar y gestionar con nuestra agenda; con nuestras creencias, con nuestras ideas, valores y pensamientos y con las convicciones que alimentan nuestra militancia, en el convencimiento que ser progresista es sostener con acciones, gestos y conductas las ideas y valores de la igualdad, la equidad y el progreso social. Aspiramos a construir representaci\u00f3n y poder para estimular el desarrollo integral de toda la sociedad, aportando a la modernidad productiva, inclusiva, solidaria y sustentable, estimulando los consensos y respetando la pluralidad. Nuestra agenda de temas y la acci\u00f3n son el valor de nuestro aporte en tiempos electorales y en la siempre presente vocaci\u00f3n de gobernar la argentina.<\/p>\n<p><strong>La posibilidad est\u00e1 presente. No es tarea sencilla, pero ser\u00e1 nuestro desaf\u00edo concretarla.<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">Presidente GEN CABA, Jos\u00e9 Luis Ludue\u00f1a<br \/>\nSecretario General GEN CABA, Eduardo Addesso<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-7827\" src=\"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/logoGEN2018_web.png\" alt=\"\" width=\"158\" height=\"30\" \/><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/CONGRESO-GEN-2021_-APORTES-PARA-EL-DEBATE-GENERAL.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">CONGRESO GEN 2021_ APORTES PARA EL DEBATE GENERAL, por Jos\u00e9 Luis Ludue\u00f1a y Eduardo Addesso (PDF VER\/IMPRIMIR)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/CONGRESO-GEN-2021-PPROPUESTA-SOBRE-LEY-DE-SALUD-MENTAL.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">CONGRESO GEN 2021 PPROPUESTA SOBRE LEY DE SALUD MENTAL, por LIC. Viviana Marcos (PDF VER\/IMPRIMIR)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/CONGRESO-GEN-2021-PROPUESTAS-ANSES.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">CONGRESO GEN 2021 PROPUESTAS ANSES, por LIC. Viviana Marcos (PDF VER\/IMPRIMIR)<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.partidogen.org.ar\/web\/wp-content\/uploads\/2021\/12\/CONGRESO-GEN-2021-PROPUESTAS-PAMI.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener noreferrer\">CONGRESO GEN 2021 PROPUESTAS PAMI, por LIC. Viviana Marcos (PDF VER\/IMPRIMIR)<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Aportes para el debate congreso nacional del gen 18\/12\/2021 Quisi\u00e9ramos dar inicio a este documento con una reflexi\u00f3n en modo de pregunta con su respuesta incluida: \u201calcanza siempre con tener la raz\u00f3n? No, si no se tiene la capacidad de convencer a los dem\u00e1s\u201d. 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