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Grúas y parquímetros en toda la ciudad, ¡no es justo!


Por Sergio Abrevaya. Diputado CABA.

Cuando a fines de diciembre de 2016 la Legislatura de la Ciudad votó los pliegos de licitación para parquímetro y acarreo para afectar una zona mucho más amplia de la que abarca en la actualidad –pasar del macro y microcentro a calles de 13 de las 15 comunas- nos manifestamos en contra por diferentes razones.

Lejos de resolver el problema de tránsito y de falta de estacionamiento lo van a dificultar. ¿Por qué cobrarle a quienes estacionan en calles sin tránsito complicado? Aquellos que van a trabajar a la casa de alguien, quienes van a visitar a un familiar, o poseen un auto familiar y otro para trabajar, no van a poder estacionar sin pagar, aunque sea en barrios tranquilos. Queda claro que es meramente recaudatorio, que no mejorará el tránsito ni el estacionamiento, pero complicará la vida en los barrios.

La Ciudad debería cobrar parquímetro por su cuenta en las centralidades barriales que requieren movilidad del auto que estaciona para que otro pueda hacerlo. Para los mal estacionados, si obstaculizan el tránsito o accesos, grúas propias o contratar independientes diversos haciendo cumplir la norma especialmente en los lugares de tránsito mas denso, donde el mal estacionamiento obstruye.

La experiencia nos lleva a las dos empresas de acarreo, DakotaSTO y BRDSEC, que durante 25 años estafaron a la Ciudad e hicieron todo tipo de trampas comprobadas para recaudar lo más posible y pagar a la CABA un canon irrisorio. Este sistema es sólo un negocio que no tiende a mejorar el estacionamiento sino que otorga a las empresas, cuyos contratos vencieron en 2001, una inmensa venia recaudatoria.

Faltan lugares de estacionamiento en los barrios y el ejecutivo es el que no ha cumplido. Hemos intentado paliar esta situación con la vigencia de la ley de estacionamiento a la izquierda y las dos leyes vigentes -de mi autoría- de estacionamiento subterráneo vecinal y estacionamiento subterráneo disuasorio, que preveían 40 playas bajo el pavimento y que todavía no han sido ejecutadas. Mientras tanto, se le regala a las empresas de grúas y parquímetros la posibilidad de llenarse de dinero a costas del ciudadano común, que carece de la posibilidad de estacionar.

Resta preguntarnos, ¿por qué el GCBA sigue aceptando los $55.000 en concepto de canon que pagan STO y SEC, insignificante suma en contraste a los millones que recaudan? O ¿cuál es la razón que hace que permitan que su situación siga siendo irregular luego de años de contrato vencido? Mientras tanto, el ABL, el transporte y las tarifas subieron, y vivir en la CABA es cada día más caro. ¿Hasta cuándo?

Fuente infonews

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Publicado en Actualidad, CABA, Sergio Abrevaya