Inicio Foros ECONOMÍA Medir el PBI en Argentina ya no sirve:

Este debate contiene 0 respuestas, tiene 1 mensaje y lo actualizó  Maria Florencia Andrada hace 2 años, 3 meses.

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    Maria Florencia Andrada
    Jefe de claves

    Por Mauricio Frapiccini – Abril 2017

    En general la mayoría de las economías del mundo tienen ciclos de bonanzas y caídas más o menos predictivas y Argentina no es la excepción. En las últimas décadas Argentina ciclotímicamente tiene una depresión económica de unos 7 años y un rebote donde saca la cabeza por fuera del agua un par 2 años. Luego nos volvemos a zambullir.

    Nuestra concepción socioeconómica como país, si bien traza a lo largo de los años un leve crecimiento general, produce un enorme desgaste y nos deja expuestos a crisis financieras fuertes, a las cuales les ponemos nombres fáciles de recordar: “el corralito de cavallo”, “mega inflación”, “blindaje económico”, “trueque”, “canasta de monedas”, “la del 2001”, “tablita de Machinea”, etc.

    Sin embargo hoy, luego de un depresión de 7 años el rebote aún no se siente. De hecho los indicadores económicos blanqueados por el INDEC ya prevén más inflación de la soñada en el 2016 y un menor crecimiento.

    Y se erosionan nuestras expectativas.

    Los argentinos necesitamos imperiosamente un tiempo de merecido descanso económico, sin embargo el equipo técnico del Banco Central avisa que las expectativas de corto plazo no serán alentadoras, la inflación ya no será del 17% y las consultoras y entidades financieras encuestadas por el Banco Central no vislumbran un futuro alegre.

    La mayoría de los especialistas confirman las metas propuestas por el gobierno y reconocen el cambio de rumbo; pero esas metas propuestas por Macri & Cia no representan un sendero para una pronta recuperación.

    Por el contrario el consumo sigue en baja y el último Relevamiento de Expectativas de Mercado ve que el Índice de Precios del Consumidor (IPC) para Buenos Aires y alrrededores será de al menos 22% para este año. Si bien el Banco Central aún no quiere reconocer una inflación tan alta igualmente demuestra su preocupación al intentar retirar pesos del mercado aumentando las tasas de lo bonos que emite como las Lebacs: En esta semana el BCRA activó “La Aspiradora” y captó unos $88.000 millones de pesos en bonos para evitar que la excesiva liquidez le quite poder adquisitivo al peso y aumente aún más la inflación; pero son todas medidas transitorias porque ese caudal atrapado en bonos regresará antes de octubre a recircular cuando los ahorristas nuevamente se vuelquen la moneda de ahorro Argentina: El dólar.

    Al respecto el Ministerio de Hacienda confirma lo que venimos diciendo desde hace meses y entiende que por los próximos 6 meses el dólar permanecerá entre $15,6 y $16,80. Lo que no estamos tan de acuerdo es que, como dice Dujovne, luego de las elecciones de octubre el dólar llegue a unos moderados $17,80.

    Todo esto es si el blanqueo de U$S116.000 millones de dólares sale de los colchones de los ahorristas a la calle y más importante aún, si los chacareros deciden salir a vender sus granos con un dólar tan atrasado. Sino el gobierno se quedará sin oxígeno y como sucede por lo general con todos los gobiernos de turno emitirán compulsivamente para poder pagar los aguinaldos y así, al devaluar, conseguir la tan ansiada entrada de dólares que se estima llegará a un valor de entre $20 y $27, alentando a los del campo para que exporten lo que tanto atesoran en sus silos bolsa.

    La excusa del PBI:
    Preste mucha atención al siguiente concepto: Los gobiernos de turno históricamente han intentado buscar una buena taza de crecimiento de nuestro Producto Bruto Interno. (Para este año se espera que llegue al menos al 2,8%).

    En particular el presidente Mauricio Macri se ha esforzado mucho en demostrar seguridad financiera para los inversores extranjeros; pero esa ideología innata de base, en especial alimentada por el macrismo nos reatraza a todos como sociedad.

    El Producto Bruto Interno (PBI) es el cálculo de lo producido en nuestro suelo a la largo de un año; pero ese indicador también suma lo que los inversores extranjeros produjeron aquí.

    En nuestro contexto actual, que nuestro gobierno busque obtusamente aumentar el PBI a cualquier costo no nos sirve como sociedad.

    Le explico porqué:
    El gobierno calcula nuestro PBI en dólares y suma el total producido por nosotros y por los extranjeros sin evaluar a donde van las ganancias de esas producciones por lo general exportada en dólares.

    Es decir que el PBI poco indica el nivel de éxito económico doméstico.

    El indicador que mide estrictamente lo producido por nuestra gente se denomina Producto Neto Bruto o Producto Nacional Bruto (PNB) y se calcula igual que el PBI pero sin considerar las inversiones ni las rentas conseguidas por los inversores extranjeros en nuestro país.

    Del PNB usted nunca va a escuchar hablar, porque da vergüenza.

    Ideológicamente para el equipo de Nicolás Dujovne y para la gente del Banco Central es un indicador de poco interés. Simplemente nuestra actividad económica doméstica, la de nuestros emprendedores no es un objetivo primario para nuestro gobierno actual.

    Para ellos es mejor hablar del PBI, que indica el éxito del crecimiento económico ante los ojos del mundo.

    El PNB habla de nuestra realidad.

    Le doy un ejemplo fácil de comprender:
    Imagine que erradiquemos todos los pueblos del interior del país y concentremos a los 43 millones de argentinos en Capital Federal y seguido a esto le alquilemos nuestros campos a los pooles de siembra internacionales que con su maquinaria moderna, de manera casi autónoma, siembren y cosechen la totalidad de la superficie del país para vender la producción en dólares y luego le paguen al gobierno las regalías e impuestos en dólares. Entonces el PBI de Argentina sería de los más altos del mundo; pero nuestro pueblo quedaría sumido en la pobreza porque nuestro Producto Nacional Bruto sería cercano a 0.

    Las potencia mundiales emisoras de monedas fuertes, como Estado Unidos o la Unión Europea, sí pueden darse el lujo de calcular y trabajar por su PBI, porque tanto los locales como los inversores extranjeros lo hacen en la moneda que ese país emite, realizan los intercambios comerciales con esa moneda, intentan atesorar la moneda que allí se imprime y pagan los impuestos y regalías en la moneda de ese país.

    En términos sencillos el PBI de un país con identidad monetaria propia, es muy similar a su Producto Nacional Bruto; porque lo más importante es que el inversor extranjero busca ganancias en la moneda del país donde realiza la inversión.

    En Argentina, los inversores extranjeros invierten en moneda extranjera, se llevan nuestros commodities sin procesar para darle valor agregado en el exterior y migran sus ganancia a su moneda de origen. Y nosotros nos quedamos admirando cómo rompemos todos los records de producción históricos pero con un 33% de pobreza.

    En definitiva si un pool de siembra con capitales estadounidenses, arrenda campos en Argentina en dolares, trae cosechadoras y semillas diseñadas por ellos, se llevan el total de la producción al exterior, realiza su comercialización en dólares y paga las regalías al gobierno nacional en dólares, entonces es como si Estados Unidos hubiera ampliado su territorio productivo dentro de nuestro país

    Inclusive observe que paradójicamente a mayor tecnificación de las inversiones extranjeras menos necesidad hay de mano de obra local.

    La tecnología y la educación de nuestra población debe estar al servicio de nuestra Producción Nacional Bruta; nunca en favor de la explotación extranjera.

    Mauricio Frapiccini
    Abril 2017

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